5 cosas que no puedes dejar de hacer en Ammán

Caminando la Ciudadela de Ammán.

Caminando la Ciudadela de Ammán.

Ammán, la ciudad blanca, la cuidad donde todas las casas a simple vista se ven iguales ya que por decreto todas las casas deben de tener una fachada en piedra o mármol. La ciudad fundada igual que Roma en 7 colinas, ciudad en la que una fusión de culturas erigió la capital del Reino Hachemita de Jordania.

Mirador de la Ciudadela.

Mirador de la Ciudadela.

Ammán, anteriormente llamada Rabbath-Ammon en la Edad de Hierro y Filadelfia durante la civilización nabatea, romana y bizantina. A partir de la llegada de los Omeya en 635 d.C. se le conoce como Amán. El haber sido testigo de varias culturas la hace tan especial y única.

Los 3 nombres de Ammán.

Los 3 nombres de Ammán.

Temprano por la mañana empezamos el recorrido por esta ciudad dirigiéndonos a nuestra primer punto:

1. Camina La Ciudadela

La Ciudadela de Amán fue nuestro primer punto a conocer, porque es el centro del origen de todo, del origen de este mágico país. Es ahí donde se han encontrado restos que datan del Neolítico, unos 7000 años de antigüedad, por lo que se puede decir que Amán es una de las ciudades más antiguas del mundo. Caminar por La Ciudadela es adentrarte a los orígenes y sentirlos como el corazón de la capital Hachemita, se localiza en una de las ahora 19 colinas que conforman la capital y se encuentra rodeada de casas que la observan desde el otro lado de las calles, desde la altura de otras colinas. Caminar la Ciudadela es caminar la historia de esta ciudad. Actualmente las ruinas que podemos ver ahí son principalmente romanas, omeyas y bizantinas.

Caminando por La Ciudadela de Ammán.

Caminando por La Ciudadela de Ammán.

La más simbólica y representativa es la ruina romana del Templo de Hércules que se contruyó en los años 162-166 d.C, y estaba dedicado a los emperadores Marcus Aurelius y Lucius Verus.

Templo de Hércules.

Templo de Hércules.

También se pueden ver las ruinas de la muralla que bordeaba y protegía la Ciudadela que data de la época del final de la Era de Hierro.

Templo de Hércules y la famosa mano de Hércules.

Templo de Hércules y la famosa mano de Hércules.

En la cima, se encuentra el Palacio de los Omeya que data de los años 720-750 d.C. y tiene una impresionante cúpula de bronce recién restaurada. A un lado puedes también visitar las ruinas de una iglesia bizantina del siglo V.

Palacio Omeya.

Palacio Omeya.

 Estando en la cima de colina puedes ver casi en 360º la ciudad que le rodea y si te acercas a la muralla puedes toparte con miradores de la ciudad. De un lado puedes ver a lo lejos la enorme bandera de Jordania ondeando por los aires y por otro lado de la colina el increíble teatro romano, el cual fue nuestro segundo punto a visitar.

Ammán, capital de Jordania, la ciudad blanca, la cuidad en la que todas las casas son "iguales".

Ammán, capital de Jordania, la ciudad blanca, la cuidad en la que todas las casas son “iguales”.

 

2. Siente el Teatro Romano.

 A un lado de la colina de la Ciudadela se encuentra el famoso Teatro Romano que se alza imponente y se encuentra en perfectas condiciones en la ladera de colina Jabal Jofeh. Se accede por la parte trasera del escenario y se puede subir por sus escalinatas de piedra.

Llegando al Teatro Romano, es impresionante ver su magnitud en tan perfecto estado.

Llegando al Teatro Romano, es impresionante ver su magnitud en tan perfecto estado.

Tenía una capacidad de 6000 personas y se construyó mirando al norte para proteger a sus espectadores del sol brillante de esta ciudad. Desde lo más alto de sus gradas, se ve de frente la Ciudadela y abajo todo el ajetreo del centro de la ciudad.

A mis pies el Teatro Romano, en el centro una avenida de Ammán y arriba al fondo La Ciudadela.

A mis pies el Teatro Romano, en el centro una avenida de Ammán y arriba al fondo La Ciudadela.

Es impresionante caminar este antiguo teatro romano, subir sus gradas y al llegar a la cima sentarte para admirar sin prisas el entorno que te rodea.

Me senté un rato ahí, observando y permitiendo que mi cuerpo y mis sentidos se adueñaran de cada sensación. Se percibe el tiempo, la edad, la historia, pero al mismo tiempo es como tele-transportarte a esa época y “vivir de cerca” esa experiencia sensorial. Imagino las obras de teatro que representaban ahí o simplemente me pondría la piel de gallina escuchar un concierto de música clásica sentada en una de esas gradas, de noche y con un mar de estrellas observando desde las alturas. Mágicos momentos como estos que de pronto te llegan como un intenso flash de imaginación te hacen vivir el viaje, vivir Jordania desde sus entrañas, desde lo más profundo de su ser y poder así llevarte un poquito de ese lugar único en el mundo.

El increíble Teatro Romano y yo.

El increíble Teatro Romano y yo.

Es hora de bajar las gradas, unos chicos junto a mi las bajan corriendo y no puedo evitar pensar que seguro es uno de sus sitios favoritos en la ciudad y que vienen constantemente aquí porque dominan perfectamente la altura y la velocidad con la que las bajan. Admito que me siento torpe y lenta intentando bajar cada peldaño, pero el hacerlo lento, tocando cada escalón que me queda a un lado, poniendo los pies de lado como cuando bajas una de las pirámides en México, hace que disfrute cada paso.

Gradas del Teatro Romano.

Gradas del Teatro Romano.

Después de esta experiencia sensorial, toca empaparnos ahora de historia Jordania, por lo que nuestro tercer punto se encuentra también muy cerca:

3. Visita Museo de Jordania o The Jordan Museum.

 En este moderno museo que se encuentra a unos metros del Teatro Romano y en la moderna zona Ras al-‘Ayn en el centro de Ammán se pueden visitar exposiciones permanentes y temporales. Fue construido por el arquitecto jordano Ja’far Toukan en piedra y cristal y desde el 2003, por decreto del Rey, este museo es oficialmente el “Museo de Jordania” o el “Museo Nacional”.

Museo de Jordania.

Museo de Jordania.

 Las exposiciones permanentes te muestran la historia de Jordania que inicia hace 1.5 milliones de años y el paso del tiempo hasta la fecha. Tiene salas interactivas y a lo largo de las salas hay guías y arqueólogos que te pueden explicar parte de su historia.

Escultura con doble cabeza del Neolítico. Se dice que es una de las piezas más antiguas del mundo ya que data del 7500 a.C.

Escultura con doble cabeza del Neolítico. Se dice que es una de las piezas más antiguas del mundo ya que data del 7500 a.C.

En pocas palabras es un caminar por la “historia de Jordania” de forma cronológica. Tiene varias actividades didácticas a lo largo de sus salas, cosa que te permite acercarte a la cultura. Me encantó que hay unas computadoras en las que escribes tu nombre y te lo traducen en el alfabeto árabe, griego, nabateo y arameo y como a mi me fascinan los idiomas, pues me fascinó este detalle. Pero una de las salas más visitadas e importantes del museo es la que alberga los famosos Rollos del Mar Muerto.

Curiosos rollos de Cobre, parte de los Rollos del Mar Muerto.

Curiosos rollos de Cobre, parte de los Rollos del Mar Muerto.

Para quienes no lo sepan, estos rollos fueron encontrados en unas cuevas de la zona Qumrán a orillas del Mar Muerto y son el testimonio más antiguo de la Biblia Hebrea escritos principalmente en hebreo y arameo y alguno que otro en griego. Los descubrieron unos pastores beduinos en 1947 y tan sólo algunos de los 927 se encuentran en este museo.

Papiros de los Manuscritos del Mar Muerto.

Papiros de los Manuscritos del Mar Muerto.

Después de recorrer este museo, que realmente vale la pena visitar, era hora de adentrarnos a conocer de más cerca la cultura en Ammán, por eso fue que nuestro cuarto punto a visitar en la ciudad fue:

4. Adéntrarte al mercado central y las tiendas aledañas de especias.

 Estoy completamente convencida que para conocer de cerca una cultura, una ciudad, un pueblo o localidad, es básico visitar sus mercados. Es ahí donde la gente local acude todos los días y es ahí donde puedes ver de cerca costumbres típicas tanto gastronómicas como de interacción entre clientes y vendedores. A mi en lo personal me fascina adentrarme a este mundo de colores, olores y a veces también de sabores.

Puesto de plátanos en el Mercado de Ammán.

Puesto de plátanos en el Mercado de Ammán.

Me encantó ver los puestos de fruta colorida perfectamente acomodada una sobre otra y empaparme de colores las pupilas.

Colorido puesto de frutas en el mercado en Ammán.

Colorido puesto de frutas en el mercado en Ammán.

Las verduras acompañaban a las frutas en su despliegue de color, las berenjenas rayadas en tonos lila y blanco me enamoraron y las hojas de parra perfectamente acomodadas unas sobre otras me emocionaron.

Bonitas hojas de parra apiladas una sobre otra.

Bonitas hojas de parra apiladas una sobre otra.

 

Los llamados de los vendedores que con cánticos y gritos ofrecían sus productos a los clientes me recordaron a los mercados mexicanos y hasta los italianos, la verdad es que no somos tan distintos.

Me encantó este puesto de hierbas frescas, el verde era super intenso y fresco.

Me encantó este puesto de hierbas frescas, el verde era super intenso y fresco.

Siempre, cerca de un mercado te encuentras con una tienda de especias y obviamente no pudimos resistirnos a entrar a una de ellas. Olores diferentes y penetrantes pero interesantes se apoderaron de mi naríz. No sabía por dónde empezar y no tenía idea de qué comprar.

Tienda de especias en el centro de Ammán.

Tienda de especias en el centro de Ammán.

Venden desde té hasta especias con sabor a queso, como el de las papitas fritas, especias de colores llamativos en tonos rojo y verde, todas vertidas en sus respectivos contenedores formando pirámides de sabor. Muy amablemente el dueño de la tienda nos dio a probar algunas de ellas y pudimos ponerle sabor a esos olores.

Probando especias.

Probando especias.

 

En las paredes de la tienda con estantes que van del piso al techo, no cabe una cosa más, venden desde maquillaje, delineadores de Kajal, shampoos, velas, bueno… de todo. Pero lo que más me sorprendio ver ahí, fue que vendían mate y no sólo mate para beber sino una calabaza de mate y gran variedad de bombillas. A veces el mundo puede ser taaaan pequeño.

Mate en Jordania.

Mate en Jordania.

 

Con todos estos colores, olores y sabores no dieron ganas de comer, así que eso nos llevó a nuestro quinto punto en la ciudad:

5. Cocina tu comida jordana en Beit Sitti

Con una sonrisa de oreja a oreja nos recibió Maria en Beit Sitti, que en árabe significa “la casa de mi abuela” y que es un rincón único en Ammán. Aquí, en la terraza de “La Casa de la Abuela” de Maria, venimos especialmente a aprender a cocinar comida jordana en un ambiente familiar y super divertido. La verdad es que Maria es una excelente anfitriona y muy buena profesora de comida árabe.

Lista para empezar a cocinar en Beit Sitti.

Lista para empezar a cocinar en Beit Sitti.

Preparamos Hummus, que es una pasta de garbanzos super rica y de la cual me he vuelto adicta al grado de que ahora en México no puede faltar hummus en mi refri jajaja.

Preparando un riquísimo hummus.

Preparando un riquísimo hummus.

También aprendimos a preparar Tabouleh que es una ensalada a base de perejil y de plato fuerte el Mandi que es un plato a base de arroz y pollo buenísimo que parece una paella a primera vista.

Mandi, Tabouleh y pan árabe hecho a mano.

Mandi, Tabouleh y pan árabe hecho a mano.

También preparamos un postre delicioso suuuper dulce pero riquísimo a base de coco y miel que se llama Basbousa. No podía faltar el pan árabe que horneamos ahí mismo y la rica agua fresca de limón con menta.

Riquísimo pan árabe.

Riquísimo pan árabe.

Fue un banquetazo que nos devoramos hasta chuparnos los dedos y la experiencia de preparar todo en grupo fue genial. Definitivamente una experiencia que repetiría encantada de la vida y que recomiendo totalmente a cualquiera que vaya a Ammán.

Contacta con Beit Sitti a través de su página de internet o por medio de su Fan Page en Facebook para concretar una cita y vivir esta experiencia.

Además les comparto un link con el video de los chicos Viajeros Vagabundos sobre esta super experiencia culinaria.

Después de un día tan activo lleno de cultura, historia, caminatas, olores, colores y sabores, era hora de regresar al hotel y descansar ya que al día siguiente la aventura por Jordania seguiría ahora rumbo al sur.

 

Por cierto, antes de que se me olvide, ten en cuenta nada más que los viernes y sábados son fin de semana, los domingos para ellos es el inicio de semana, por lo que te recomiendo que organices en base a eso tu semana viajera ya que cambia nuestro esquema de semana en Medio Oriente.

Debido a que esos días son fin de semana, es imposible poder cambiar dinero en esos días en algún banco y tendrías que hacerlo antes del jueves o a partir del domingo. Una opción con la que me topé estos días para cambiar dinero y que podría aligerarnos este trámite en varios países del mundo es Global Exchange y creo que me habría servido allá los primeros días porque justamente estuve un par de días sin dinero en efectivo.

Aún no he probado ese servicio pero no puedo dejar de compartirlo con ustedes ya que me parece una manera práctica y simple de cambiar dinero a otra moneda y que me habría solucionado ese problema durante los primeros días de mi estancia en Ammán, ya que sólo llevaba dólares y mi idea no era sacar dinero de los cajeros.

Así que bueno, espero que todos estos tips y relatos viajeros por Jordania les sirva mucho para poder emprender una aventura viajera por este mágico país.

 

 

 

 

 

16 thoughts on “5 cosas que no puedes dejar de hacer en Ammán

  1. Se ve muuuuy sabrosa la comida que preparaste. Solo me llama la atencion que en Francia se come algo llamado Taboule pero que no se parece nada a lo que cocinaron ustedes… curioso 😀 (tal vez es que en Francia se come la version del maghreb que esta muy lejos de Jordania)

    Saludos!

    • Estuvo deli y la experiencia de cocinarlo ahí mismo y luego comerlo fue genial, además de que ya moríamos de hambre jajaja. Yo creo que tabouleh debe de significar algo o tendrá que estar relacionado con algún ingrediente como el perejil que también el tabule de “Francia” lleva pero en menor cantidad… Aunque he de decir que el tipo del Magreb también es muy bueno. 😉

  2. Qué ganas tengo de conocer Jordania! Es uno de mis grandes sueños viajeros, me llama mucho la atención! Me ha gustado mucho las ruinas romanas y la comida típica tiene una pinta muuuy rica! Un abrazo de la cosmopolilla

  3. Pingback: Mis 3 Cosas Favoritas: Karla Bade de World Traveling Feet | Alternatrip

  4. Qué ganas de conocer Jordania! la verdad que me dan ganas de coger la maleta ahora misma. Y qué pinta lo de aprender a cocinar platos jordanos. Sin lugar a dudas cuando vaya, también iré a la casa de la abuela de Maria!

  5. Es una maravilla este país y es mi sueño conocerlo y espero hacerlo pronto, ya que afortunadamente mi futuro esposo es precisamente de Amán. Los lugares tan fascinantes, la comida y el idioma hacen un complot para lograr una maravilla de esta ciudad. Es un placer observar las imágenes y leer los detalles de tu recorrido. Y aprender su gastronomía es una de las cosas más interesantes y deliciosas!

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