El centro histórico Florianópolis y mi experiencia surrealista en un día de Semana Santa.

Catedral Metropolitana de Florianópolis que data del siglo XVIII y tiene un estilo neoclásico.

Catedral Metropolitana de Florianópolis que data del siglo XVIII y tiene un estilo neoclásico.

De Pântano do Sul, nos fuimos rumbo al oeste de la isla a la ciudad Florianópolis, también conocida como “Floripa”. La característica principal de esta ciudad, capital del Estado de Santa Catarina es que una parte de la ciudad se encuentra en territorio continental y la otra parte, principalmente el centro histórico, en la isla. Ambas partes de la ciudad están conectadas con dos grandes puentes.

Puente que une la ciudad de Florianópolis insular con la continental.

Puente que une la ciudad de Florianópolis insular con la continental.

Puente que une las dos partes de "Floripa".

Puente que une las dos partes de «Floripa».

El centro de la ciudad se caracteriza por sus casonas coloniales coloridas que contrastan con los grandes edificios de alrededor.

Contraste arquitectónico con el que uno se topa caminando por el centro histórico de la ciudad.

Contraste arquitectónico con el que uno se topa caminando por el centro histórico de la ciudad.

Era fin de semana y plena Semana Santa. Llegamos como a las 5 de la tarde y ya todo estaba cerrado. Fue como llegar a una ciudad fantasma en la que no oyes un ruido y no ves a nadie caminar cerca de ti.

Caminando Florianópolis.

Caminando Florianópolis.

Llegamos al centro de la ciudad, una ciudad cuyas casas coloniales y coloridas, construidas una al lado de la otra cerca del mercado central iluminan el ambiente fantasmagórico.

Mercado de Abastos en el centro de Florianópolis.

Mercado de Abastos en el centro de Florianópolis.

Seguimos caminando y los pocos ruidos que oíamos eran los de algunos coches que sorpresivamente pasaban por una calle cercana a donde estábamos.

Florianópolis.

Florianópolis.

De pronto vislumbramos algunas personas a lo lejos. ¿De verdad eran personas o eran fantasmas? Seguimos caminando hacia donde estaban ya que la curiosidad nos ganaba. Bordeamos casonas coloniales, tiendas cerradas y montones de basura. Al fondo se veía un parque, nuestro objetivo estaba en la mira, pero para llegar ahí teníamos que pasar por donde estaban esas personas. Nuestra gran sorpresa fue que dichas personas eran pepenadores de basura. Pasamos junto a ellos y ni se inmutaron por nuestra presencia mientras buscaban hasta el fondo de las bolsas de basura cualquier vestigio de comida que pudieran comer o producto que pudieran revender. Alguno nos vio de reojo mientras seguía en su labor por sobrevivir. Después de haber estado en el paraíso playero, jamás me imaginé toparme con este tipo de imágenes perturbadoras que hace cuestionarte lo absurda que es la vida. No pude más con esta perturbación en mi conciencia humana y seguí caminando.

Ejemplo de arquitectura en el centro histórico de Florianópolis.

Ejemplo de arquitectura en el centro histórico de Florianópolis.

Algunos metros adelante estaba el parque lleno de plantas y árboles tropicales que embellecían y daban vida a ese rincón de la ciudad. Grandes árboles verdes y frondosos nos hacían sombra y de pronto oímos una melodía de fondo.

Parque en el centro histórico de Florianópolis.

Parque en el centro histórico de Florianópolis.

El surrealismo por el que acabábamos de pasar no concluía aún. Metros más adelante, en medio del parque nos topamos con un karaoke cristiano en el que fervorosamente niños, jóvenes y adultos entonaban canciones alentadoras a la vida.

Karaoke cristiano en el parque en un día de Semana Santa.

Karaoke cristiano en el parque en un día de Semana Santa.

Al fondo del parque la catedral de la ciudad observaba a lo alto estas imágenes con las que nos topamos.

Catedral Metropolitana de Floriaópolis

Catedral Metropolitana de Floriaópolis

En cuestión de segundos oscureció, ya era hora de volver a Barra da Lagoa. Conseguimos el último autobús que nos llevaría al pueblo pesquero al que ya estábamos acostumbradas para poder descansar.

Estación de autobuses de Florianópolis.

Estación de autobuses de Florianópolis.

La impresión que me dejó esta ciudad no creo que sea la correcta. Considero que fui en una fecha complicada y la idea que me da es que en una temporada normal debe de tener mucha vida y  alegría, cosa opuesta a la que yo me topé. ¿Será que tendré que volver para comprobarlo? Quizás en otro momento si es que los caminos de la vida me llevan con mis pies viajeros otra vez a allá.

10 thoughts on “El centro histórico Florianópolis y mi experiencia surrealista en un día de Semana Santa.

  1. A veces pasa que llegas y tienes la ciudad para ti sola, pero es verdad que en esta ocasión se ve un poco fantasmagórico, a lo mejor si no hubieras visto a esas personas rebuscar en la basura….
    Me pasó algo parecido en Frankfurt, también una semana santa y me llevé una impresión de la ciudad que no me gustó nada. Como bien dices habrá que volver.
    Saludos!

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